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Nacionalismo e idioma

Mapa de idiomas y dialectos de España. Fuente: Wikipedia

España, mi país, tiene 45 millones de habitantes y cinco lenguas oficiales: el castellano, el catalán, el gallego, el vasco ó euskera y el aranés. Más de 8 millones de españoles hablan dos de estas lenguas oficiales. Por supuesto, muchos españoles también hablamos otras lenguas europeas que no tienen estatus de oficialidad en España.

Como en cualquier idioma vivo, cada una de las cinco lenguas oficiales tiene su propia producción cultural (musical, literaria ó cinematográfica), unas instituciones lingüísticas propias, televisión, emisoras de radio y prensa escrita en cada idioma, su propia singularidad histórica, topónimos y una comunidad activa de hablantes. En los territorios donde coexisten dos o tres comunidades lingüísticas también hay legislación que rige el uso de cada lengua en las instancias de la oficialidad, tratando de salvaguardar los derechos lingüísticos de los ciudadanos y la igualdad efectiva entre los idiomas de cada zona.

En mi país uno de cada cinco habitantes habla más de una de las lenguas oficiales. Pero ocurre una cosa curiosa: como en tantos otros países, España tampoco es un estado lingüísticamente homogéneo. Cuatro de las cinco idiomas oficiales se concentran en el tercio norte de la península, donde vivimos 17 millones de españoles. En esta zona norte la tasa de españoles bilingües es mucho más alta: la mitad de los habitantes del Norte habla dos idiomas oficiales. Dicho de otra forma, esto significa que dos terceras partes de la población y de la superficie de España no conoce otro idioma oficial que no sea el castellano.

En España ocurre otra cosa curiosa: atendiendo a los resultados de las últimas elecciones generales hay casi dos millones de ciudadanos nacionalistas periféricos1 o independentistas. Y casi todos ellos están en el mismo tercio norte donde donde la mitad de los habitantes hablan dos idiomas. Decimos que hay correlación entre ambas variables —bilingüismo y sentimiendo de identidad nacional— porque las dos están relacionadas. Sin embargo, correlación no implica causalidad: no se ha demostrado que la diversidad lingüística sea el origen del nacionalismo.

Mi amiga Cristina vive en Girona y habla habitualmente catalán. Dice que todo el mundo debería saber hablar y escribir en catalán en Cataluña, porque es la lengua histórica de su comunidad. Cree que en el resto de España casi nadie tiene interés por la lengua catalana, y se sorprende del poco conocimiento que despierta la lengua y la cultura catalanas en otras partes del Estado. Ella no se siente muy española, y cree que en la mayor parte de las ocasiones el nacionalismo catalán realiza una tarea importante defendiendo su identidad cultural y lingüística. «¿Cómo quieren que nos sintamos españoles, si ni siquiera se puede hablar catalán en el Parlamento español?» — dice resignada. No entiende cómo es posible que su lengua tenga en Madrid el mismo estatus legal que el latín: ninguno.

Pablo, un amigo y compañero de estudios, es cántabro y vive como yo en Santander. Dice que no entiende por que los catalanes se encierran tanto en su idioma. Le parece muy bien que lo hablen en su casa, pero él, desde luego, no aprendería catalán si tuviera que ir a vivir y trabajar en Cataluña. «¿Para qué? —se pregunta— En realidad es mucho más útil aprender inglés, porque el catalán en Cataluña vale para bien poco». Dice que muchos catalanes utilizan la diferencia lingüística para construir una barrera artificial entre Cataluña y el resto de España, para encerrarse. Y opina que es un disparate que algunos políticos nacionalistas catalanes quieran hablar en catalán en el Parlamento español, porque al fin y al cabo todos entendemos perfectamente el español, y las lenguas son para comunicarse, no para construir barreras. Pablo me dice que todos deberíamos entendernos en español porque es la lengua de España.

Ambos, Cristina y Pablo, hablan encendidamente cuando se les pregunta sobre la unidad de España y la cohesión del Estado. Ella no está dispuesta a que la obliguen a sentirse española. Y él cree que los nacionalistas catalanes o el independentismo vasco son una entelequia egoista.

¿Cuál de las dos actitudes es más perjudicial para la cohesión del Estado? Es una pregunta con una respuesta paradójica y que merece ser estudiada en perspectiva: a veces la viva y mera defensa de un ideal es el mayor peligro para el éxito de ese ideal.

La correlación entre comunidad lingüística y sentimiento de identidad nacional debería ser explotada inteligentemente para articular mejor el Estado. Tanto la posibilidad de estudiar todas las lenguas españolas en las Escuelas Oficiales de Idiomas, como la normalización de éstas como equivalentes del castellano en el debate político, tendrían ambas una importantísima repercusión en la imagen que del Estado tendrán las próximas generaciones. Y la asunción de las lenguas cooficiales como patrimonio común de todo el país sería un acto inteligente de nacionalismo español.

1 La nomenclatura nacionalismo periférico me parece más precisa porque excluye expresamente al nacionalismo españolista.

Otoño en Alemania

Brigitte Mohnhaupt

Brigitte Mohnhaupt ha sido puesta en libertad condicional en marzo, tras ser condenada a cinco cadenas perpetuas y pasar finalmente 24 años en prisión.

Mohnhaupt perteneció entre 1977 y 1982 a la cúpula de la Fracción del Ejército Rojo (Rote Armee Fraktion, RAF), una sui géneris organización terrorista de extrema izquierda que pusó al Estado contra las cuerdas en 1977, en los acontecimientos que después se recordarían como el otoño alemán, título de la película homónima de Volker Schlöndorff.

Durante esta época Mohnhaupt organizó o participó en la ejecución de varios de los más espectaculares atentados del RAF en Alemania. Sólo en este año el RAF asesinó al presidente del Dresdner Bank —una de las entidades financieras más grandes del país—, al fiscal general federal y al presidente de la patronal alemana. La banda alternaría estas acciones de envergadura con atentados con bomba contra instalaciones militares norteamericanas, el incendio de grandes almacenes, sabotajes y graves desórdenes públicos.

La prensa sensacionalista —especialmente el diario Bild— pronto bautizó al RAF como la «banda Baader-Meinhof», tomando los apellidos de dos de sus miembros más buscados y populares: Andreas Baader (varón) y Ulrike Meinhof (mujer).

El RAF es probablemente la organización terrorista con mayor número de mujeres militantes. Esta inusual paridad llama casi tanto la atención como la belleza de muchos de los rostros que durante años ilustraron los carteles de «Terroristas más buscados» en todas las comisarías de policía: Brigitte Mohnhaupt, Gudrun Ensslin o Ulrike Meinhof.

Bild es todavía hoy tanto el periódico más leído de Europa como uno de los de perfil más bajo y populista. Sus portadas son una imitación de los tabloides inglés, con titulares polémicos y frecuentes desnudos. A principios de los años setenta Bild fue muy crítico con el movimiento estudiantil que heredaba el idealismo del mayo del 68 francés, y a menudo ridiculizaba a los líderes de las manifestaciones. Durante este periodo, Bild gozaba de una gran influencia en la sociedad alemana, defendiendo abiertamente el ideario de la derecha conservadora.

Uno de los líderes de las revueltas estudiantiles, Rudi Dutschke, fue asesinado gravemente herido en un intento de asesinato poco después de ser duramente criticado en un reportaje de Bild. El RAF intervendría poco después, y en los años posteriores fueron frecuentes los atentados con bomba contra la sede y los intereses de la corporación Axel Springer, editora del periódico.

El RAF fue una organización singular, por cuanto sus aspiraciones marxistas-leninistas no parecían encajar con los potentes deportivos de gama alta que conducían sus militantes, ni con su cuidada y moderna estética personal. Por lo primero las siglas BMW serían irónicamente bautizadas como «Baader-Meinhof Wagen» («coches de Baader y Meinhof»). De lo segundo es testigo el video de la detención de Andreas Baader: gritando y desangrándose con un tiro en la pierna, pero perfectamente peinado y con sus Rayban intactas.

Tampoco observaban esa disciplina miilitar que en principio podría suponérsele a una organización armada. A mediados de los setenta varios miembros del RAF fueron expulsados de un campo de entrenamiento de la OLP en Palestina por negarse a dormir en habitaciones separadas para cada sexo.

También es singular que Meinhof, una de las primeras ideólogas de la banda, fuera una periodista reconocida y una invitada habitual en los debates políticos en televisión antes de pasar a la clandestinidad. Ulrike Meinhof es la teórica de la guerrilla urbana contemporánea: una modalidad de guerrilla en la que un grupo reducido pero coordinado de saboteadores plantea desestabilizar un Estado y subvertir el orden institucional.

Entre las acciones armadas del RAF es paradigmático el asesinato de Hanns-Martin Schleyer, un antiguo miembro de las juventudes hitlerianas y de las SS nazis reciclado después como presidente de la patronal alemana y alto directivo de Mercedes Benz.

En septiembre de 1977 circulaba por Colonia con su chófer en un coche blindado escoltado por otro vehículo con varios guardaespaldas. Llegado a un cruce alguien empujó un cochecito de bebé al paso del convoy. Ante un atropello que parecía inevitable el conductor hubo de frenar en seco, y el coche de la escolta que lo seguía a corta distancia lo embistió violentamente. En los momentos de confusión posteriores al accidente varios terroristas del RAF ametrallaron desde las aceras ambos coches, asesinando al conductor y a todos los guardaespaldas, y tomando como rehén a Hanns-Martin Schleyer, que resultó ileso.

Los captores solicitaron canjear la libertad del industrial por la de cuatro militantes del RAF presos. El canciller Helmut Schmidt se mostró inflexible y trató de demorar la negociación mientras movilizaba en un despliegue sin precedentes a toda la policía federal. En mitad de una gravísima crisis que parecía poner en riesgo la misma estabilidad de la democracia germana, un grupo palestino se unía a las reivindicaciones del RAF secuestrando un avión de la compañía Lufthansa y con pasaje alemán.

Tras realizar un aterrizaje de emergencia en Mogadiscio, Somalia, grupos de élite de la policía militar alemana asaltaron el avión, asesinaron a los terroristas y liberaron a los pasajeros. A la mañana siguiente tres de los máximos dirigentes del RAF —Andreas Baader, Ulrike Meinhof y Jean-Karl Raspe—, presos en la prisión de máxima seguridad de Stammheim, cerca de Frankfurt, fueron encontrados en sus celdas muertos por disparos de armas de fuego. Sobrevivió Irmgard Möller quien, gravemente herida, desmentiría la versión oficial del suicidio asegurando que aquella noche sus compañeros fueron asesinados en represalia.

Al día siguiente fue asesinado Hanns-Martin Schleyer, y su cadáver encontrado poco después en el maletero de un Audi 100, en un final trágicamente reeditado al año siguiente en Italia, cuando las Brigatte Rosse secuestraron, asesinaron y ocultaron el cadáver del primer ministro italiano Aldo Moro en el maletero de un Renault 4 en pleno centro de Roma.

En 1992 el RAF se autodisolvió. Su último atentado fue más simbólico que práctico: destruyeron parte de la nueva prisión de máxima seguridad de Stammheim. Este año 2007, treinta años después de aquel otoño, Brigitte Mohnhaupt ha sido puesta en libertad.

Durante la crisis del Otoño Alemán y el ingente despliegue policial y los habituales registros y controles de carretera a que dió lugar, se hizo popular entre los conductores de coches BMW fijar a la luna trasera una pegatina grande con la leyenda «Ich gehöre nicht zur Baader-Meinhof Gruppe» («Yo no pertenezco a la banda Baader-Meinhof»).

Me debe usted cuarenta francos

Loan y odian el cine de David Lynch, pero el género es muy anterior:

Tristan Tzara « ¡Mírenme bien! Soy idiota, soy un farsante, soy un bromista. ¡Mírenme bien! Soy feo, mi cara carece de expresión, soy pequeño. ¡Soy como todos ustedes! [...] ¡Ya no miren! ¡Ya no hablen! Pues yo, camaleón cambio infiltración con actitudes cómodas -opiniones multicolores para toda ocasión dimensión y precio- yo hago lo contrario de lo que propongo a los demás (a veces). SE ME OLVIDA ALGO. ¿dónde? ¿por qué? ¿cómo? es decir: ventilador de ejemplos fríos servirá a la serpiente frágil de cabalgata y nunca tuve el placer de verla a usted my dear, rígida la oreja saldrá por sí misma del sobre como todas las provisiones marinas y los productos de la casa Aa & Co. El chicle por ejemplo y los perros tienen ojos azules, bebo camomila, ellos beben el viento, DADA introduce nuevos puntos de vista, ahora se sienta uno en las cuatro esquinas de las mesas, en actitudes deslizadas un poco a diestra y siniestra, es por eso que estoy enfadado con Dadá, exijan por doquier la supresión de las D, coman Aa, frótense con la pasta dentrífica Aa… »

Tristan Tzara. 1924

Ya en en el siglo pasado, los dadaístas construían poesía y literatura dificílmente clasificable —como este extracto de los Siete Manifiestos Dadaistas— haciendo trizas hojas de periódico y recomponiéndolas al azar después.

Le vent nous portera

Je n’ai pas peur de la route
Faudrait voir, faut qu’on y goûte
Des méandres au creux des reins
Et tout ira bien

Le vent l’emportera

Ton message à la grande ourse
Et la trajectoire de la course
A l’instantané de velours
Même s’il ne sert à rien

Le vent l’emportera
Tout disparaîtra
Le vent nous portera

La caresse et la mitraille
Cette plaie qui nous tiraille
Le palais des autres jours
D’hier et demain

Le vent les portera

Génétique en bandoulière
Des chromosomes dans l’atmosphère
Des taxis pour les galaxies
Et mon tapis volant lui

Le vent l’emportera
Tout disparaîtra
Le vent nous portera

Ce parfum de nos années mortes
Ceux qui peuvent frapper à ta porte
Infinité de destin
On en pose un, qu’est-ce qu’on en retient?

Le vent l’emportera

Pendant que la marée monte
Et que chacun refait ses comptes
J’emmène au creux de mon ombre
Des poussières de toi

Le vent les portera
Tout disparaîtra
Le vent nous portera

No temo el camino
Habría que verlo, que probarlo
Meandros en el hueco de la cintura
Y todo irá bien.

El viento los llevará

Tu mensaje a la Osa Mayor
Y su trayectoria
Al instante de terciopelo
Aunque no sirva para nada

El viento los llevará
Todo desaparecerá
El viento nos llevará

La caricia y la metralla
Esta llaga que nos tira
El palacio de los otros días
Da ayer y mañana

El viento los llevará

Genética en bandolera
Cromosomas en la atmósfera
Unos taxis para las galaxias
Y mi alfombra voladora, ella

El viento los llevará
Todo desaparecerá
El viento nos llevará

Ese perfume de nuestros años muertos
Los que pueden llamar a tu puerta
Infinidad de destino
Se plantea uno qué es lo que recordamos.

El viento los llevará

Mientras suba la marea
Y que cada uno rehaga sus cuentas
Me llevo en el hueco de mi sombra
Polvo de ti

El viento los llevará
Todo desaparecerá
El viento nos llevará

Noir Désir.

jaime@gomezobregon.com